Mi Fe no cambió todo lo que estaba viviendo, cambió la manera en que pude atravesarlo.
No puedo hablar de mi historia sin hablar de Dios. Respeto profundamente la manera en que cada persona vive su espiritualidad, e incluso a quienes han decidido recorrer su camino desde una mirada diferente. Yo solo puedo compartir lo que ha significado la fe en mi vida. No escribo estas palabras para convencer a nadie, sino para contar, con honestidad, que hubo momentos en los que sentí una presencia que me sostuvo cuando mis propias fuerzas ya no eran suficientes. Esa experiencia cambió mi manera de mirar la vida y de comprender todo lo que vino después.
Hoy, cuando vuelvo sobre mi historia, encuentro muchos momentos que cobran un significado distinto. Tal vez algunos los llamarán coincidencias; yo prefiero llamarlos Dios. Porque fue Él quien me enseñó que la esperanza también puede crecer en medio de la incertidumbre, que siempre hay un propósito aun cuando no logramos verlo y que nunca caminamos solos. Esa certeza se convirtió en el fundamento de mi vida y, con el tiempo, también en el corazón de Haruly By Lily Fajardo.
MI RELACIÓN CON DIOS
Mi relación con Dios ha estado presente en diferentes etapas de mi vida. No siempre de la misma manera, ni con la misma intensidad, pero siempre ha existido ese lugar al que regreso cuando necesito agradecer, pedir, conversar o simplemente guardar silencio.
La fe también es una relación que se construye, hay días de mucha certeza, momentos en los que siento una cercanía profunda y otros en los que simplemente sigo creyendo. Hoy no necesito explicar mi fe para saber lo que significa para mí, lo que si es cierto es que es parte de mi historia, de mi manera de mirar la vida y de la confianza con la que intento caminar hacia lo que todavía no conozco.
LA FE EN LOS MOMENTOS QUE NO PUDE CONTROLAR
Pasar por situaciones dificiles en mi caso una enfermedad como el cancer de seno, nos recuerda que no todo depende de nuestra voluntad, de nuestros planes o de cuánto nos esforcemos. Para mí, aceptar esa realidad no siempre fue sencillo, fue en esos momentos cuando mi fe adquirió un significado especialmente profundo.
No como una promesa de que todo saldría exactamente como yo quería, sino como la posibilidad de atravesar la incertidumbre sin permitir que ella definiera completamente mi manera de vivir.
Creer y fortalecerme en Dios personalmente me ayudó a sostener la esperanza cuando no podía cambiar las circunstancias de lo que estaba viviendo, sentí que debía confiar en medio de lo incierto. A entender que, aunque no pudiera elegir todo lo que ocurría, todavía podía elegir desde dónde vivirlo y, en mi caso, esa diferencia fue enorme.
MI FE CATÓLICA
La fe católica ha sido parte de mi vida desde que tengo memoria. Ha estado presente en mi hogar, en las personas que amo, en las oraciones que aprendí de niña y en esos pequeños gestos que, con el tiempo, terminaron convirtiéndose en una forma de vivir.
Hay días en los que mis palabras son de gratitud y otros en los que solo sé guardar silencio. En ambos, siempre encuentro un lugar para volver a Dios. En Jesús encuentro esperanza; en la Virgen María, la ternura y la fortaleza de una madre que acompaña; y en el Espíritu Santo, esa paz que muchas veces llega cuando el corazón más la necesita.
No intento explicar la fe ni convencer a nadie de vivirla como yo. Solo puedo decir que, en mi historia, ha sido un refugio, una guía y una compañía constante. Cuando todo parecía incierto, siempre encontré una oración a la que volver y una esperanza a la que aferrarme.
LA FE Y PROPÓSITO
Durante mucho tiempo pensé que algún día llegaría el momento de hacer realidad un proyecto como Haruly. Era una idea que vivía en mi corazón, pero que siempre encontraba un motivo para esperar: el trabajo, las responsabilidades, los tiempos de la vida… Siempre había algo que parecía más urgente.
No pretendo explicar todas las situaciones que viví ni convencer a nadie de interpretar mi historia como yo lo hago. Solo puedo hablar desde mi experiencia. Y, al mirar hacia atrás, siento que Dios fue preparando mi corazón mucho antes de que yo pudiera comprenderlo.
Con el tiempo llegué a sentir que también me estaba preparando para afrontar la enfermedad y todo lo que vendría después. Y cuando pensé que mi vida simplemente se había detenido, entendí que, quizás, esa pausa tenía un propósito mucho más grande.
Fue en ese silencio, en ese tiempo inesperado y en medio de tantas preguntas, donde sentí con claridad que ya no podía seguir aplazando aquello que llevaba tanto tiempo guardando.
Para mí, Haruly By Lily Fajardo no nació en el momento en que Dios me hizo detenerme por casualidad; nacioen el momento en que sentí que Dios me hizodetenerme para darle vida.
Por eso, este espacio no es solamente un proyecto personal. Es el resultado de una historia, de una convicción profunda y de la certeza de que Dios tuvo un propósito al llevarme hasta aquí. Hoy siento que Haruly es mi manera de responder a ese llamado.
“A veces Dios permite que todo cambie para llevarte hacia
la vida que aún no te atrevías a imaginar.”
Haruly By Lily Fajardo
