Fotografía: MA_Amaya 2026

Mi Historia

Mi historia no comenzó el día en que nació Haruly. Comenzó mucho antes, en la mujer que fui, en los sueños que tuve, en las decisiones que tomé, en los caminos que recorrí, en mi familia, en mi profesión, en los proyectos que construí y en todas las experiencias que, sin saberlo, fueron formando la mujer que soy hoy.

Durante muchos años fui construyendo mi vida con ilusión y con la certeza de estar recorriendo mi propio camino. Estudié, trabajé, construí una familia, asumí responsabilidades, hice planes y disfruté profundamente muchas de las etapas que me correspondió vivir. Fui feliz con la vida que estaba construyendo y agradezco todo lo que hizo parte de ella.

Con el tiempo comprendí que la vida no siempre permanece igual. Hay momentos en los que las circunstancias cambian y nos invitan a mirar nuestro camino desde una nueva perspectiva. No porque lo que vivimos antes haya estado mal, ni porque debamos renunciar a quienes fuimos, sino porque cada etapa puede abrirnos nuevas preguntas, nuevas prioridades y nuevas posibilidades.

Atravesar una enfermedad fue uno de esos momentos. No quiero que mi historia quede definida por una enfermedad, porque soy mucho más que aquello que me sucedió. Sin embargo, tampoco quiero negar que esa experiencia transformó profundamente mi manera de mirar la vida. Después de todo lo vivido, comencé a mirar de otra manera el tiempo, la familia, las relaciones, las prioridades, los sueños y el futuro. La vida dejó de parecerme algo que podía aplazarse indefinidamente.

También aprendí que la vida está hecha de encuentros y despedidas. Hay personas que llegan para acompañarnos durante una etapa, otras que permanecen y algunas que, con el tiempo, toman caminos diferentes al nuestro. Cada encuentro deja algo en nuestra historia y cada despedida nos invita a mirar de otra manera lo que compartimos. Con el tiempo he comprendido que no todos los caminos están destinados a recorrerse hasta el final, y que aceptar los cambios también puede ser una forma de crecer, de agradecer lo vivido y de continuar cuidando la vida que tenemos por delante.

En ese proceso también tuve que preguntarme quién era, qué quería realmente y qué iba a hacer con el tiempo que tenía por delante. Durante un tiempo me sentí desubicada, intentando encontrar nuevamente mi lugar y descubrir cuáles eran mis nuevas prioridades.

Mi fe también ha sido parte de ese camino. Dios ha estado presente en mis preguntas, en mis momentos de miedo, en mis momentos de gratitud y en las veces en que tuve que aprender a confiar sin tener todas las respuestas.

Haruly nace de todas esas experiencias, preguntas y aprendizajes. No nace desde una vida perfecta ni desde la certeza de tener todas las respuestas. Nace desde el camino, desde la experiencia y desde el deseo de compartir aquello que me ha ayudado.

Porque reconstruir no significa volver a ser quien éramos. Significa reconocer en quién nos hemos convertido y comenzar, desde ahí, a construir la vida que todavía tenemos por delante.

Una nueva mirada

Un nuevo Comienzo

Un nuevo comienzo

Haruly by Lily Fajardo es un espacio personal que nace de mi propia historia, de las experiencias que me han formado y de las preguntas que, en distintos momentos de la vida, nos invitan a detenernos y mirar nuevamente quiénes somos, qué valoramos y qué queremos seguir construyendo.

La vida está llena de etapas, cambios y nuevas posibilidades. Algunas nos encuentran preparadas y otras nos invitan a descubrir recursos que no sabíamos que teníamos. Cada experiencia puede abrirnos nuevas preguntas, ayudarnos a reconocer nuestras prioridades y mostrarnos que siempre podemos continuar creciendo, aprendiendo y encontrando nuevas formas de vivir con propósito.

Haruly es un espacio para hablar de resiliencia, amor propio, perdón, fe, familia, relaciones, duelos, tiempo, propósito y de todas esas pequeñas y grandes experiencias que hacen parte de la vida. Aquí comparto mi historia, mis aprendizajes, aquello que me ha ayudado y las reflexiones que han acompañado mi propio camino, con la intención de abrir conversaciones que puedan resonar en otras mujeres.

Su propósito es acompañar a mujeres que están atravesando momentos de cambio, que se encuentran explorando nuevas posibilidades o que simplemente sienten el deseo de volver a conectarse consigo mismas. No desde fórmulas perfectas ni respuestas definitivas, sino desde la experiencia, la conversación y la posibilidad de descubrir juntas nuevas maneras de avanzar.

Haruly nace desde mi historia, pero mira hacia algo más grande: la posibilidad de construir un espacio de encuentro, aprendizaje y conexión. Un lugar para compartir lo que somos, lo que hemos aprendido y lo que todavía estamos descubriendo. Porque la vida no es una historia que termina cada vez que una etapa cambia. A veces, simplemente nos invita a escribir un nuevo capítulo.